lunes, 12 de diciembre de 2016

H-8º KILIMANJARO - MERU 2004 - TANZANIA


 
Nati, Adela, Lourdes,Tomás, Mariano y Juancho.

El viaje que teníamos pendiente desde hacía años.
Antes de ponernos en marcha había que ponernos en forma de modo que hicimos un programa para prepararnos físicamente para esta actividad y afrontar las ascensiones al Kilimanjaro y la Monte Merú con ciertas garantías de éxito, de modo que cada componente en su lugar de residencia hacia diferentes actividades: gimnasio, running (correr de toda la vida) etc…
En el Pirineo realizamos diferentes ascensiones en los fines de semana de los  meses de Junio y Julio la expedición:
Pico de Oriste (PI.1273 mts – PF 2115 mts)
Pico Aillary (PI 1363 mts – PF 2215 mts)
Pico Acue (PI 1331 mts – 2257 mts)
Pico de La Moleta (PI 1218 mts – PF 2576 mts)
Pico Posets (PI 1526 mts – PF 3368 mts)
Ibón de Llardaneta (PI 1526mts – PF 2680 mts)
Ibones de Catieras y Mallaruego (PI 1235 mts – PF 2674 mts)
Sierra de las Cutas y Peña Gabas (PI 1250 mts – PF 2149 mts)
Ibones de Ordicuso (PI 1637 mts – PF 2149 mts)
El día 28 de Julio partimos de Madrid, vía Ámsterdam, con destino Arusha. Desde el aeropuerto traslado al Hotel Springlands de Moshi. Llegamos justo para cenar y dormir.
El día 29 de Julio desayunamos temprano y nos transportan en Toyota, interesante como conducen por estas tierras, a la puerta del Parque Nacional del Meru que recibe el nombre de  Momela Gate. En ella organizamos el “safari” y nos reparten el picnic, todo muy ordenadito en una caja de cartón.
Nos asignan un guardia armado, lleva un rifle, los porteadores cargan y nosotros acompañados por el guía y el vigilante nos adentramos en el parque. Esto parece un auténtico safari. Las primeras jirafas que vemos nos observan con cierta indiferencia, esto es mejor que la tv. El sendero es una maravilla.
 
Jirafas en el P.N.del Meru.
Paramos a comer, primera sorpresa: nos sentamos a comer un macaco baja de su árbol y le roba a un componente del grupo parte de la comida de la caja subiendo seguidamente a su rama para empezar a comer mientras se cachondeaba de nosotros.
Sendero a Miriakamba Hut
Llegamos a mitad de la tarde al  Campamento/Refugio de Miriacamba Hut a 2514 mts de altitud. Cenamos al aire contemplado como anochece. El refugio es confortable sin más pretensiones. Durante la noche ha subido algún búfalo a darse una vuelta entre las cabañas, el guía nos enseña las huellas y los “regalos”

que ha ido dejando a su paso. Nos tratan a cuerpo de rey.
 
Atardecer desde el Refugio de Miriacamba Hut.
Día 30 de Julio nos levantamos sin prisas, esta palabra no existe en el diccionario de Tanzania excepto para conducir, nos aseamos, desayunamos  y salimos hacia el refugio de Saddle Hut a 3500 mts de altitud. Picnic por el camino. Nosotros al llegar aprovechamos y por la tarde ascendemos al Pequeño Meru de 3820 mts, no íbamos a desaprovechar la ocasión.
En la cima bautizamos a Adela y la nombramos “dama de los tres miles”, es su primer pico de más de 3000 mts.
Desde la cumbre del Pequeño Meru vemos el Kilimanjaro y también el Monte Meru, nuestro próximo objetivo.
Al atardecer cenamos porque  vamos a salir hacia el Meru al finalizar el día.
A las 00,00 horas  del día 31 de Julio salimos del refugio ya equipados para afrontar la ascensión. Hace frio pero la climatología nos es favorable.
La ascensión es larga, el último tramo por roca se hace duro pero logramos alcanzar la cumbre del Meru de 4675 mts antes de que amanezca. Vemos salir el sol desde la cima y de nuevo ceremonia. Bautizo y nombramiento de “Damas de los 4000” para Adela, Nati y Lourdes. Bonita ceremonia al fresco del amanecer con mar de nubes y el Kili en el horizonte.
Bautizo de las "Damas  de los Cuatro mil" en el Meru Peak.
Hacemos las fotografías de rigor, comemos, tomamos algo de líquido e iniciamos el descenso. Pasamos junto al cráter del volcán Ash camino a Rino Point, que es el punto elegido para reagruparnos. El sol hace que vayamos entrando en calor.
 
Lourdes con el guarda en Rino Point.
El camino es largo, seco y polvoriento sobre todo en la parte próxima al refugio, alcanzamos Miriakamba Hut de tirón. 
Nos aseamos un poco, descansamos comemos y bajamos hasta Momela Gate. Donde nos esperan los vehículos que nos llevaran de regreso a Moshi. Despedidas, propinas ya que para los cocineros, porteadores y demás  son su paga, es el guía quien distribuye no se si bien o mal, ahí lo dejo.
Llegamos al Hotel Springlands, duchita, cena un trago y a la cama que mañana madrugamos para ir hacia nuestro objetivo principal.
Día 1 de Agosto, cargamos en los vehículos nuestros equipos y partimos hacia  el Parque Nacional del Kilimanjaro. Nos proponemos ascender por la Ruta Marangu, que es la que cuenta con más comodidades. La entrada al parque está situada a una altitud de 1840 mts. Al llegar nos registramos y pagamos la entrada.
La ruta con la ascensión y el descenso consta de 5 jornadas.
Comienza nuestra aventura, el sendero, que se encuentra muy limpio y cuidado, se adentra en un bosque tropical nos va a conducir hasta el Refugio de Mandara a 2700 mts de altitud, donde pasaremos la noche. Con nosotros un buen número de porteadores, cocineros y demás, todos ellos bajo el mando de nuestro guía, deciros que es obligatorio contratar guía local, que los maneja con una disciplina casi militar.
Como os he contado el trayecto discurre por bosque tropical y es muy tendido y tiene unos 700 mts de desnivel positivo. Vamos caminando muy despacio y haciendo fotografías a troche y moche. Se nos acercan unos críos a pedir, el guía los espanta rápidamente y salen por patas, tiene carácter este hombre.
Sendero en el  P.N del Kilimanjaro.
Vamos casi en silencio contemplado el paisaje y oyendo los ruidos de la selva,  extraños para nuestros oídos. Paramos junto  a unas rocas con unos carteles incrustados que indican que es un lugar para guías y porteadores. Impresionante sin más sacan un mantel azul con ribete amarillo colocan zumos, y mientras nos preparan el picnic: té caliente, tostadas, mantequilla etc nos dejan alucinados con su organización y su silencio mientras lo preparaban no oímos ni una sola voz más alta que las demás. Recogen y nos encaminamos al refugio de Mandara hemos tardado unas cinco horas en llegar para un recorrido de unos 12 km de longitud con un desnivel de setecientos metros, el guía explica que hay que hacerlo así para aclimatar bien.
El refugio se encuentra en un claro de la selva, el lugar es muy bonito, y tienes a tu disposición las justas comodidades. Nos aseamos para la cena, tomamos una cerveza con palomitas, siempre nos ponen como aperitivo, cenamos. Al anochecer oímos los cantos de los pájaros y los gritos de lo que creemos unos monos. Estamos en una película de Tarzán.
Dia 2 de Agosto, no madrugamos demasiado, esto vemos que es habitual. Nos traen agua caliente para el aseo y posteriormente nos llevan el desayuno a la cabaña. Recogemos los equipos y calzamos adecuadamente y nos  ponemos a caminar. Al cabo de un rato salimos de la selva, el paisaje  y la vegetación cambian por completo pasamos junto al cráter Maundi y por curiosidad nos acercamos a verlo, nada especial a mi entender.
Refugios de Mandara.
Caminamos por zona de pastos con abundante vegetación y hay algo de niebla. Al cabo de unos kilómetros el guía manda parar la “caravana” junto a unos mesas, los cocineros entran en acción y en unos momentos tenemos preparada nuestra mesa con todo lujo, para el lugar donde nos encontramos. Zumos, te caliente, tostadas, huevos duros, galletas etc. Son una pasada de organizados, lo hacen todo sin prisas, tranquilos,  pero sin pausa, “pole pole” como dicen ellos.
Llegando a las cabañas de Horombo vemos lobelias. Hay una cabaña más grande que las demás que hace las veces de comedor y local de reuniones para guías y clientes,  los cocineros solo entran para poner la mesa y servir la comida.
La cabañas de madera con forma triangular y levantadas sobre pilonas son muy acogedoras hasta tienen cortinas de croché. Nos llevan nuestros bultos hasta la cabaña. Nos damos una vuelta por el campamento, nos fijamos en un apaño  que han hecho y que nos llama poderosamente la atención: la camilla de evacuación es un artilugio confeccionado con un armazón metálico, con asas en la parte delantera y trasera, una plancha de madera  y una sola rueda en su parte inferior, acabamos de encontrar al “112”.
Refugios de Horombo.
Compro unas cervezas para el equipo de cocina y porteadores y me acerco a saludarles a su lugar de trabajo y… mejor no voy a entrar en detalles. Decido no contar al grupo nada de lo que he visto y dejar que sean felices.
La jornada de marcha ha tenido una duración de 7 horas, caminando muy tranquilos, charlando y tomando fotografías hemos llegado al refugio perfectamente, quiero decir que  todo el grupo está sano, fuerte e ilusionado.
Día 3 de Agosto de 2004, llaman a la puerta de la cabaña nos traen el agua calentita para el aseo. Desayunamos en la cabaña comedor y al poco emprendemos el camino hacia el Refugio de Kibo que se encuentra situado a una altitud de 4.703 metros.
La jornada de hoy 15 km de trayecto, y casi 1000 metros de desnivel.
Con Lourdes camino del refugio de Kibo.  El Kili al fondo.
El refugio de Kibo se encuentra situado entre los picos Mawenzi y Uhuru, el Kili para entendernos, a los pies de este ultimo. Pasamos junto a un cartel que indica que es el último punto donde encontrar agua. El paisaje ha cambiado otra vez, es un paraje casi lunar, desértico, polvo, arena y piedra de color ocre tirando a rojizo. El Kili se muestra durante todo el trayecto  delante de nosotros como diciéndonos “Aquí me tenéis, seréis capaces de subir”. Esta coronado por una espesa nube blanca.
Vemos a nuestra derecha las pequeñas cimas Middle Red Hill y West Lava Hill.
Senda a Kibo.Middle Red Hill y West Lava Hill a la derecha.
Tras seis horas de marcha “pole pole” llegamos al refugio de Kibo. Dejamos nuestros equipos dentro y salimos a fisgonear. Vemos el cartel que indica el inicio de la subida a la Punta Gilmans y la imponente cuesta que nos espera para esta noche. Impresionante la silueta del Mawenzi al atardecer. Cenamos para descansar algo antes de salir.
En el refugio vemos algo habitual a esta altura. Un adolescente está aquejado de “mal de altura” y lo está pasando francamente “bien”. Miramos y pensamos si nos pasará a nosotros algo parecido dentro de un rato.
Nos acostamos un poco para tratar de descansar, una parte del grupo duerme plácidamente y la otra parte no pega ojo.
Dia 4 de Agosto, nos levantamos, vestimos y salimos del refugio a media noche. Hace un frio intenso. El guía como siempre nos indica que vamos a subir muy despacio y todos muy juntos. Me sitúo en los últimos lugares del grupo para echar una mano si hace falta. Llevamos encendido los frontales, uno tras otro emprendemos la subida.
La temperatura va descendiendo según ganamos metros. Vamos trazando innumerables zigzags a un paso extremadamente cansino. Tras cinco horas de ascenso alcanzamos la Punta Gilmans, nos encontramos a 5681 metros de altitud y a una temperatura nada recomendable. 
Con Lourdes en la Punta Gilmans. 
Nos abrigamos aun más y tomamos un té caliente mientras el guía nos explica que mucha gente de la que viene se conforma con llegar hasta este punto pero que él es un guía de “prestigio” y que tiene mucha fama porque tiene un alto porcentaje de cumbres conseguidas con sus grupos.
Pole pole.
Amanece casi de golpe, continuamos ascendiendo ahora ya más cómodamente pues la pendiente del sendero se ha suavizado considerablemente. Vemos nuestra meta en el horizonte. Cruzamos junto a algunos campos de pequeños y blancos “penitentes” y contemplamos los hielos del glaciar del Kilimanjaro.
Poco a poco ya vamos disfrutando de nuestra conquista estamos a pocos metros de conseguir la cima. Sigue haciendo mucho frio a pesar de que el sol ya está en lo alto. Aunque el Kili no presenta dificultad técnica alguna no ha sido fácil llegar a su cima debido a la temperatura que hemos tenido que soportar.
El grupo se va reuniendo en la cima del Uhuru Peak  o cima de La  Libertad.
El grupo al completo en la cima Uhuru del Kilimanjaro.
Hacemos las consabidas fotografías de cima,  saco la bufanda del Atletico de Madrid que me ha acompañado todos estos años para  la fotografía de cima con Lourdes. No hacemos la ceremonia de "los 5000" porque hace un frío que pela.
Unas cuantas fotografías más e iniciamos el descenso.
Es agradable el sol en la cara, aunque sigue haciendo frio.
Abajo un mar de nubes al lado  los hielos del Kili. No hay que confiarse aun queda toda la bajada y vamos algo cansados. Voy pensando que al ritmo que va retrayéndose el glaciar  muchas personas no lo conocerán o que tan solo lo verán por antiguas fotografías. Paramos a contemplar el inmenso cráter. Llegamos a la Punta Gilmans y bajamos con paso decidido por la polvorienta pendiente que nos conduce al refugio de Kibo. Desde arriba vemos todo el sendero (¿?) que hemos ascendido esta pasada noche. Lo dicho un paisaje lunar.
Se desciende  con más comodidad que se asciende.
Descenso a Kibo.
Pienso que hemos ascendido al Kili, la  cima más alta del continente africano y la montaña aislada (sin formar parte de ninguna cordillera)  más alta del mundo y lo he hecho junto a mi mujer Lourdes y mis amigos Adela, Nati y Mariano y el " agregado " Juancho.
Llegamos al refugio sobre las 10,00 horas. Nos sentamos a desayunar y no paramos mucho más tiempo porque toca descender “de pelotazo”  hasta el campamento de Horombo a 3780 mts, vamos a bajar 2175 mts de desnivel y unos cuantos kilómetros de longitud y todo después de la noche “toledana” que hemos pasado, 14 horas de marcha  ininterrumpida tienen la culpa. Pero nos da igual bajamos a Horombo y aun tenemos ganas de reírnos.
En Horombo, duchita, cervecitas de la marca “Kilimanjaro”, aquí todo gira en torno a esta gran montaña, cena y a la cama. Caemos rendidos aunque a alguno le cuesta conciliar el sueño de lo cansado que está. Mañana más.
Día 5 de Agosto, arriba, aseo, desayuno  y salida en dirección a la entrada del parque vamos comentando las “jugadas más interesantes” de estos días y sobre todo de la noche de la ascensión.
Llegamos al final de nuestra aventura. Nuestro guía se acerca a la recepción del parque donde le extienden unos diplomas que certifican que hemos conseguido la cima del Kili, en ellos figuran el día y la hora de cima. El de Lourdes y mío es el número 7240/04, teníamos entonces 45 años. Nos despedimos de nuestros cocineros y porteadores agradeciéndoles con una buena propina sus atenciones con nosotros.


En la puerta del parque controlando nuestro equipo.
Cargan los bultos en los vehículos, montamos y nos vamos a Moshi al mismo hotel que ocupamos los días pasados. Llegamos un poco antes de la hora de la cena. Cenamos y celebramos las cimas conseguidas tímidamente ya que tenemos que madrugar para partir a primera hora de la mañana hacia el  Ngorongoro donde tenemos reserva en el Hotel Serena Lodge situado en el borde del cráter que aloja en su interior a la Reserva Nacional del Ngorongoro.
Cabaña para los cinco y mojada de gaznate con delicioso champagne francés porque... nos lo merecemos, pero esto es ya otra historia.
Hotel Serena en el cráter del Ngorongoro.

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