lunes, 6 de febrero de 2017

D-4º CORDILLERA REAL DE LOS ANDES DE BOLIVIA 2000 - BOLIVIA / PERÚ

Un alto bajando del Huayna Potosí
Durante los días 28 de junio a 29  de  julio de 2.000, un grupo de 7 amigos de Jaca, nos trasladamos a Bolivia para realizar un proyecto deportivo de montaña que se denominó “Andes de Bolivia, Cordillera Real-2.000”, entre nuestras metas se encontraban la ascensión a diversas cumbres de más de 5.000 y 6.000 metros,  colaborando en el proyecto científico que lleva a cabo el Centro de Medicina del Deporte de la Diputación General de Aragón  sobre la adaptación del cuerpo a la altura y además pretendíamos  realizar un trekking de montaña por los antiguos senderos del Imperio Inca en los Andes .
Una vez ultimados los preparativos y llegado el día de la partida, día 28 de junio de 2000, nuestro  grupo se reunió en el aeropuerto de Madrid-Barajas, para a las 11,45 horas en avión de la Compañía American Airlines emprender viaje a La Paz, capital de Bolivia.
Tras  un viaje de 9 horas hicimos escala en Miami (EE.UU) desde donde, después de una espera de 8 horas, reemprendimos  viaje hacia La Paz.
El día 29 de junio a las 6,00 horas tomábamos tierra en el aeropuerto de “El Alto” situado en las afueras de La Paz, aquí ya notamos, en un principio levemente, que estábamos más de 4.100 metros de altura.
La Paz con el Illimani al fondo.
Seguidamente nos  trasladamos al lugar que habíamos elegido como nuestra base, la parroquia “Jesús Obrero” en El Alto de La Paz, que estaba recién inaugurada y donde habíamos tenido la tremenda suerte de conseguir plaza.
Este albergue forma parte de varios proyectos de ayuda que se desarrollan en la parroquia, proyectos de educación, acogida de niños, recursos hacia familias necesitadas, guarderías, etc...
Durante los días 29, 30 y 1 de julio nos dedicamos a ultimar detalles como: la contratación de animales de carga para llevar equipo al Campo Base del Condoriri, compra de  comida, trámites burocráticos, etc…  y lo más importante conseguimos una buena aclimatación debido a la altura donde nos encontrábamos (4.100 metros), que sería  la base para que la expedición tuviera éxito.
También dispusimos de tiempo para visitar brevemente La Paz.
La Paz
Después de tres días de deambular por la bulliciosa capital de Bolivia y de sufrir algún que otro dolor de cabeza, y otros síntomas menores de la altura, quisimos probar nuestra aclimatación y nos dirigimos el día 2 de julio hacia Chacaltaya.
En Chacaltaya  se encuentra la estación de esquí más alta del mundo, situada a 5.200 metros de altitud. Nuestro objetivo era acceder a dicha estación y desde ella realizar la ascensión al Pico Chacaltaya de 5.365 metros, con la meta de comprobar nuestras fuerzas y  de ver cómo iba desarrollándose nuestra  aclimatación.
La ascensión no presentó problemas de ningún tipo y la altura solo la notamos levemente, síntoma de un buen proceso de aclimatación. Después de varias horas de ascensión pudimos alcanzar la cumbre del Chacaltaya y desde allí poder observamos las montañas de los alrededores.
Superado con éxito el test nos dispusimos a acometer la primera parte de la expedición: cimas del macizo del Condoriri.
La labor de contratación de animales de carga y logística en Bolivia requiere buenas dosis de paciencia además  de infinitos esfuerzos para no  la calma. Las agencias tienen monopolizado el mercado de aventura con precios  abusivos. La seriedad de las mismas es inversamente proporcional a las tarifas. El trabajo de porteadores, acemileros, cocineros y algunos guías y ayudantes de guías, está mal remunerado y aun así nunca pierden la sonrisa. Las agencias, y subcontratas de las mismas, cobran sus servicios  por adelantado.

                                   De gestiones por La Paz
Comprobamos que confiar en la palabra de alguno estos sujetos es un error de bulto. Tras sufrir varios engaños por fin  nos dirigimos a Tuni, una aldea que será nuestro punto de partida hacia el Campo Base del Condoriri.
Tres horas de camino entre los 4.200 y 4.600 m, por un valle solitario y  rodeado de altas cumbres constituyen nuestra toma de contacto con la vida, flora y fauna del altiplano: cóndores, llamas, vegetación escasa y un ambiente frío, ventoso y reseco es todo lo que podemos apreciar durante la aproximación, que a unos se les hace más dura que a otros “gracias” a unas inoportunas e inesperadas “cagaleras” que la noche anterior hicieron mella en varios componentes de la expedición  y que les obligo a realizar constantes, y rápidas, carreras al váter.
Descargando el material en Tuni
El campo base del Condoriri se encuentra a 4.600 metros, al borde de una laguna, el lugar es ideal, tenemos todas las alturas máximas de la zona al alcance de la mano, en pocas horas puedes coronar un 5.000 metros y estar de vuelta a la hora de comer en el campamento. Además no hay demasiada gente alrededor.
Marta con una pequeña aimara camino del Condoriri
Indelfonso, un aimara algo mal encarado, es el encargado de velar por la seguridad (robos) en el campo base, además se encarga de cobrar a las expediciones por asentar las tiendas en tan idílico lugar.
      Registrándonos en el libro de Indefonso en el CB de Condoriri
El cerro Austria de 5.200 metros de altitud
El día 4 de julio cuatro de los cinco componentes del grupo (uno no se había repuesto todavía del malévolo ataque de los virus intestinales) acometemos la ascensión al Cerro Austria de 5.200 metros, enorme pirámide de roca que se yergue sobre el campamento.                                                                 
     Un alto en el ascenso al Austria     
La ascensión no es técnicamente difícil, pero al ser nuestro primer “cinco mil”, en esta zona, nos hace tomarla con tranquilidad. Somos conscientes de que el éxito de nuestras posteriores ascensiones reside en la buena aclimatación que realicemos en estos primeros días. Poco a poco vamos ganando altura y  después de varias horas de tranquila ascensión nos encontramos en la cumbre del Austria sin haber sufrido demasiado. Hemos dado el primer paso, lento pero seguro. Después de las consabidas fotos y de comunicarnos por radio con el compañero que se quedo en el campamento, descendemos con parsimonia al calor de nuestras tiendas donde reponemos fuerzas con una suculenta cena.
 
En la cima del Austria.
En el Campo Base (CB) no se está mal del todo… hasta las cuatro de la tarde, a esta hora el sol pierde intensidad y un frío intenso invade el lugar, hay que buscar refugio en el las tiendas y sacos de dormir; por lo tanto el horario es simple: a las tres de la mañana diana, tres y media desayuno y cuatro en marcha, para poder estar aproximadamente sobre las dos de la tarde de de vuelta en el campamento, cenar a las cinco de la tarde y en el saco a las diecinueve horas y vuelta a empezar.
El día 5 de julio, después del éxito del día anterior, hoy vamos a ascender a una bonita cumbre de 5.300 metros, la Pirámide Blanca. Nuestra idea inicial era acometer el Pico Ilusión pero la vista de su glaciar enteramente agrietado y expuesto nos hace replantear nuestro objetivo.
La ascensión a la Pirámide Blanca se realiza enteramente por glaciar. En su lengua sorteamos varias grietas y por fuertes pendientes nos acercamos al collado situado justo debajo de la cima rocosa, fuertemente erosionada.
Rapelando de La Pirámide Blanca (5.300 mts)
Buscando el mejor lugar para atacar la cima uno de los componentes del grupo hace un intento directo, la pared está repleta de rocas inestables. El resto decidimos rodear la cima para enlazar por el sureste con la arista. Después de superar una bonita pendiente de nieve dura, entre 55º y 60 º, nos encontramos bajo las rocas cimeras que superamos sin dificultad. Los siete componentes alcanzamos la cumbre sin ningún contratiempo y en buenas condiciones.
La bajada es rápida, el tiempo es cambiante. Además una granizada nos obliga a aligerar el paso.
Día 6 a las cuatro de la mañana. De nuevo en marcha, nuestros objetivos: El Tarija de 5.300 metros y el Pequeño Alpamayo de 5.400 metros. Dámaso no se encuentra bien, después de una mala noche con  tos y  fiebre decide quedarse en el campamento. Formamos dos cordadas y nos dirigimos hacia el glaciar, la ruta es común con la de ayer hasta los 5.000 metros. 
El Tarija (5.300 metros)
Después de superar  las fuertes rampas que defienden el Tarija las dos cordadas alcanzamos la cima.










                          Ascendiendo al Alpamayo Chico (5.400 mts)






En su cumbre la cordada formada por, Cristina Antonio y Roberto  por finalizar  la actividad de hoy. La cordada formada por  Esther, Rafael y yo decidimos continuar hasta el Alpamayo Chico. Nuestros compañeros, desde la cumbre del Tarija, siguen con interés la progresión  de nuestra cordada por la arista sudeste.


Arista del Alpamayo Chico

                           
        Con Rafael y Marta en la cima




Alcanzamos la  cumbre de este bello pico con mucho esfuerzo debido a la fuerte pendiente y a las condiciones de la nieve. Para progresar
hemos utilizado la cuerda desde el collado hasta la cima. Horas después todos estamos en el campamento celebrando las cumbres conseguidas.
Día 7 a las 9 horas de la mañana, Hoy es el día del regreso, así lo habíamos concertado con los acemileros. El estado de nuestro compañero enfermo nos tiene preocupados, el doctor tiene que sacar a luz sus habilidades.
Campamento del Condoriri
Los acemileros son puntuales, a las 09,00 estaban allí,  en este caso son acemileras pues son un par de “cholas”, seguro que por eso han llegado puntuales, las mujeres son bastante responsables con sus trabajos.
                             Las cholas preparando las cargas
Otra vez nos la han metido doblada, contamos los mulos y hay uno menos de los que  habíamos contratado. Tras haber comenzado el descenso hacia Tuni nos han subido el mulo que faltaba.
De bajada a Tuni nos cruzamos con una carga en llamas
Días 8,9 y 10, decidimos reponer fuerzas, hacer algo de turismo y dar tiempo para recuperar a los tocados. El tiempo no está seguro y según las predicciones la espera  nos favorecerá.
El lago Titicaca, las ruinas de Tiwuanaco y la ciudad de la Paz son los lugares que visitamos en estos días.
Embarcando en el lago Titicaca
La Puerta del Sol en Tiuanaco
La calle de "Las Brujas en La Paz"
Fetos de llamas en un puesto de "brujería"
Día 11 de julio, Sin estar el tiempo seguro del todo, salimos hacia nuestro primer “seis mil”: el Huayna Potosí de 6.088 metros. Después del consabido tira y afloja con la agencia para contratar la parte logística, y de un cabreo tras otro, nos encontramos en la base del Huayna con nuestros bártulos, los porteadores, el cocinero y… un tiempo de perros. Somos conscientes que una meteo así es difícil hacer cumbre.
Esperamos un día más a que mejore la meteo.
Nuevas negociaciones con la agencia…soltar unos cuantos dólares más siempre arregla la situación, hacemos noche en la casa del encargado de la meteorología.
Día 12, Sigue el viento y el tiempo inseguro, pero decidimos salir hacia el campamento I, que situamos aproximadamente sobre los 5.200 metros. Por la tarde mejora la meteo, eso nos anima y da esperanzas.
Día 13, 3,00 horas, Las cordadas emprendemos la marcha en medio una obscuridad casi total, rota  únicamente por la luz que despiden nuestras linternas frontales. Antes de llegar al Campo Argentino uno de los componentes del grupo se encuentra mal y desciende por sí mismo campo I, el resto continuamos ascendiendo.
Amaneciendo tras pasar la rimaya del Huayna Potosí
            El glaciar del Huayna
Alcanzamos la cima después de luchar contra el frío, el hielo, y unas condiciones muy adversas. La cumbre, protegida por una fina arista de hielo festoneada de cornisas, nos acoge después de 9 horas de agotadora ascensión.
Hacia la cima del Huayna
Somos los únicos que coronamos ese día el Huayna, el resto de las expediciones se han dado la vuelta al llegar a la arista.
Sorteando la arista












La bajada, hasta el campo I y posteriormente hasta el lugar donde nos espera el vehículo, es extenuante y agotadora, no en vano llevamos andando desde la 03,00 horas sin apenas haber parado a descansar.
Arista del Huayna
La alegría de haber conquistado el Huayna Potosí  hace más llevadera la larga bajada.
En la cima del Huayna Potosí con Rafael
En los días posteriores rehacemos los planes. Visitamos las aguas termales de  Urmiri.
Reponiendo fuerzas en Urmiri
Esther  termina su estancia en Bolivia al agotársele los días de vacaciones y regresa a Madrid, Antonio decide  dar por terminada su actividad en altura y se desplaza al vecino Perú para realizar el Camino del Inca y visitar Machu Pichu. El resto decidimos intentar ascender al Illimani de 6.450 metros de altitud.
De nuevo viene el consabido tira u afloja, encima es la fiesta nacional o sea tres días de juerga generalizada que deja a dichas agencias sin personal, porteadores y demás… tres días perdidos.
Día 18, Nos trasladamos en Land Rover a Unna y de allí a Puente Roto para dar comienzo  la ascensión al Illimani.
Día 19, Establecemos el Campamento de Nido de Cóndores a 5.200 metros, desde el intentaremos el asalto final a la cumbre.
Subiendo al campamento de Nido de Cóndores
Día 20, La climatología es adversa, frío viento y nieve no presagian nada bueno, no está la montaña para machadas.Salimos pero apenas un par de horas después volvemos al Nido de Condores.
Día 21, Hemos decidido no subir al Illimani pero no nos vamos con las manos vacías y antes de bajar a Unna ascendemos el Markeriri de 5.055 metros, de esta manera damos por concluida la etapa de ascensiones.
               Con Marta, Rafa y Dámaso en la cima del Markeriri
Día 22, Regreso a la Paz y vuelta a la civilización.
Mientras tanto, tras recorrer el Camino del Inca, Antonio llega a Machu Pichu.
Han sido tres días de marcha atravesando varios collados que superan los 4.000 metros de altitud caminando por la antigua calzada inca que comunica Cuzco con el Machu Pichu. La selva andina, antiguas ruinas, altos collados escondidos entre las nubes y un paisaje increíble han sido sus compañeros de marcha.
Días 23 al 26, Los que estábamos en La Paz nos desplazamos en autobús hasta Cuzco (Perú), donde permanecemos un par de días visitando las ruinas de Puma Pukara, de Tambochay y Sacsayhuaman, y posteriormente nos trasladamos en tren  hasta Aguascalientes para visitar Machu Pichu. Los billetes para el tren estaban agotados pero un mozalbete, que estaba conchabado con el revisor, nos ha colado previo pago de unos dólares.  Al pasar la frontera de Perú a Bolivia tuvimos que soltar otros cuantos dólares al aduanero porque Cristina había perdido el visado. La pasta abre casi todas las puertas. . Como veis un no parar.
 
Con Rafael en Sacsayhuaman
 
  El tren por el valle del rio Urubamba


 La ciudad sagrada de los Incas: Machu Pichu

Día 27, De nuevo en La Paz. Disfrutamos de nuestro último día de estancia en tierras bolivianas, en las que hemos pasado un intenso mes lleno de emociones, aventuras, alegrías y alguna que otro cabreo.
Día 28, Avión a Madrid.
Día 29, 09,45 horas, Llegamos a Barajas con déficit de sueño y bastante cansados donde  amigos nos esperan, con pancarta incluida y griterío. La alegría de estar de nuevo en casa junto con la del recibimiento nos acompañan durante el trayecto en furgoneta hacia Jaca.
Familiares y amigos nos reciben en Jaca. Ahora sí que hemos finalizado nuestra aventura.
Ha sido un mes largo e intenso, las aventuras en las montañas bolivianas con sus gentes, su cultura y tradiciones y la satisfacción de haber sacado adelante un proyecto en el que habíamos empleado muchas horas de trabajo hacen que nos sintamos satisfechos.
VIAJES Y TRANSPORTES
Los vuelos transoceánicos se realizaron en compañía aérea regular American Airlines, con muy buen servicio y puntualidad absoluta.
La gestión de billetes los realizamos por mediación de Interaméricas (calle Fuencarral 11 de Madrid) el trato y atención recibidos fueron excelentes. Se portaron muy bien al negociar los billetes, obteniendo  una tarifa muy ventajosa para nosotros.
Los desplazamientos en Bolivia los hicimos la mayoría de las veces en vehículos de alquiler con conductor, variando los precios según agencia y siempre con el obligado regateo con los propietarios.  Aproximadamente el contratar una movilidad, como dicen ellos, con capacidad de 7-10 personas podía variar entre los 75 a 120 USD.
Las aproximaciones a los campamentos  las realizamos porteando el material a lomos de burros o contratando porteadores. Aquí ocurría lo mismo que con los vehículos, las agencias tienen acaparado el mercado con precios veces abusivos. Obtuvimos no obstante buenos precios: Precio de un burro o mulo x día = 10 a 30 bolivianos - Precio de 1 porteador 40 a 50 bolivianos. (1 boliviano equivale a 30 ptas.)
MATERIALES
Todos los materiales de montaña que usamos dieron un excelente resultado y no presentaron ningún tipo de problema.
El sistema de “capas” sigue siendo el mejor sistema de protección y aislamiento contra el viento y el frío.
El calzado específico mixto para roca y nieve (bota de plástico con botín interior) es el más apropiado para estas montañas, complementándolo con unas buenas botas de treking para las aproximaciones  y marchas en terreno amable.
Las tiendas de alta montaña que se utilizaron (Altus y Vaude) fueron apropiadas para la actividad. Los campamentos de altura se situaron por encima de los 5.000 metros.
El sistema de cocinilla de montaña que utilizamos fue el de combustible (gasolina) ya que los cartuchos de gas son difíciles de conseguir además de ser  muy caros.
ALIMENTACIÓN
Fue de tipo convencional en los campamentos base.
Compramos en mercados (precios baratos) y supermercados. Existe menor variedad de productos que en España, pero la suficiente como  para que las comidas no sean monótonas. Los preparados energéticos para el agua y las barritas que se utilizaron en las comidas de ataque las trajimos desde España, en La Paz son difíciles de encontrar.
SANIDAD
No hubo grandes problemas sanitarios, salvo alguna diarrea y algún otro  derivado de la altura.
La aclimatación se realizó de forma  correcta, ya que el grupo residía los días de descanso en El Alto de La Paz que se encuentra a 4.100 metros de altitud.
Se recomienda el no consumir comida de puestos callejeros, comer solo en locales en las que las condiciones sanitarias sean adecuadas.
La bebida solo tomarla embotellada. El agua del grifo, en caso de beberla, hervirla primero.
TRANSMISIONES
Funcionaron correctamente, los walkies Yaetsu FT-411, con antena de ganancia telescópica y alimentados con porta pilas tipo AA, los usamos para comunicar a las cordadas entre sí y a estas con el campamento base.
PROYECTO CIENTÍFICO
Se colaboró, al igual que en anteriores expediciones, con el Centro de Medicina del Deporte de la Diputación General de Aragón , en sus estudios sobre la adaptación del ser humano a grandes alturas, trabajo que realiza el CMDDGA apoyándose en expediciones aragonesas a Andes e Himalaya.
El estudio realizado en la expedición a los Andes Chilenos (año 1998), el reconocimiento médico-deportivo que nos hicimos antes de la expedición y la prueba de esfuerzo máximo y al 50% realizada, sirvieron de base para el estudio de este año que fue completado con recogida de datos que  diariamente hacíamos sobre el terreno según el cuestionario ESQIII.
Por parte de Roberto, médico de la expedición, se realizó un seguimiento individualizado de los participantes.

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